Tu naturaleza es cíclica
Tu ciclo
Un ritmo que te acompaña desde mucho antes de tu primera regla, y que tiene mucho que contarte.
¿En qué fase estás hoy?
Un hilo que viene de lejos
Cuando tu madre era un bebé en el vientre de tu abuela, sus ovarios ya guardaban el óvulo del que naciste tú. Durante unos meses, tres generaciones compartisteis el mismo cuerpo. Tu ciclo no empieza contigo: es un hilo que viene de lejos y que tú también tejes.
Cada mes tu cuerpo prepara la posibilidad de una vida nueva. Si no llega, la suelta con la regla y vuelve a empezar. Soltar y renacer: el mismo gesto de la luna, que mengua hasta desaparecer y vuelve a crecer, y de la tierra, que descansa en invierno para florecer en primavera.
Tu ciclo te habla
Tu ciclo cambia con el sueño, el estrés, la comida, las alegrías y las penas. Por eso muchas ginecólogas lo llaman un signo vital, como el pulso o la temperatura. Cuando aprendes a escucharlo, te cuenta cómo estás de verdad.
No se trata de controlarlo, sino de conocerlo: notar qué te pide cada fase y darte permiso para vivirla a tu manera.
Las cuatro estaciones de tu ciclo
Pulsa en cada una para ver plantas, comida, yoga y gestos que te pueden acompañar.
Cada ciclo es único
Las fases son una guía, no una norma. Hay meses en que todo encaja y otros que no se parecen a nada, y los dos están bien. Si apuntas cada día cómo te sientes, al cabo de unos ciclos empezarás a reconocer tus propias estaciones.
Si tu regla duele mucho, es muy abundante o desaparece durante meses, pide cita con una ginecóloga. En Inspiración tienes algunas que nos gustan.
¿Cómo estás hoy?
Elige tu fase y cómo te sientes, y te damos ideas para acompañarte.
Ir a ¿Cómo estás?
