Por qué nos sentamos en círculo
Un círculo es algo muy sencillo: sentarnos juntas, hablar por turnos y escuchar sin juzgar. Te contamos por qué nos hace tanto bien.
Durante mucho tiempo, las mujeres se han reunido para coser, cocinar, cuidar de las criaturas o lavar en el río. En esos encuentros también se hablaba del cuerpo, de los partos y de la regla. Se compartía lo que cada una sabía.
Hoy muchas vivimos el ciclo a solas, con lo que encontramos en internet. Los círculos son una forma de volver a juntarnos.
Cómo es un círculo
Es más sencillo de lo que parece. Nos sentamos en círculo, para que nadie esté delante ni detrás. Solemos empezar con una infusión y un momento de silencio. Después, quien quiere habla por turnos y el resto escucha.
Hay pocos acuerdos, y son importantes:
- Lo que se cuenta en el círculo se queda en el círculo.
- Hablamos de nuestra experiencia, sin dar consejos si nadie los pide.
- Escuchamos sin interrumpir y sin juzgar.
- Nadie está obligada a hablar.
Por qué nos hace bien
Al escuchar a otras descubres que lo que te pasa no es raro. El cansancio de la fase menstrual, la sensibilidad de los días premenstruales o las dudas con la primera regla de tu hija también les pasan a otras. Y cada una lo vive a su manera.
Hablar en voz alta de la regla, con su nombre y sin vergüenza, también va cambiando algo por dentro. Lo que se nombra deja de pesar tanto.
Ven cuando quieras
No hace falta saber nada ni prepararse. Basta con venir con ganas de escuchar. En Círculos puedes ver los próximos encuentros y apuntarte, y en Comunidad tienes otras formas de participar.
